La inflación anual en la Eurozona se confirmó en el 1,7% en enero de 2026, por debajo del 2,0% registrado en diciembre y en su nivel más bajo desde septiembre de 2024. La desaceleración coincidió con una fuerte apreciación del euro, que superó los 1,20 dólares a finales de mes, su cota más alta en más de cuatro años.
El ritmo de aumento de los precios se moderó tanto en los servicios (3,2% frente al 3,4% de diciembre) como en los alimentos procesados, alcohol y tabaco (2,0% frente al 2,1%), mientras que los precios de la energía registraron un descenso más acusado, cayendo un 4,0% tras una bajada del 1,9% en diciembre. En cambio, la inflación se aceleró en los alimentos no procesados (4,2% frente al 3,5%) y en los bienes industriales no energéticos (0,4% frente al 0,3%).
La inflación subyacente, que excluye energía, alimentos, alcohol y tabaco, se redujo al 2,2%, su tasa más baja desde octubre de 2021. Entre las mayores economías de la eurozona, la inflación armonizada se debilitó en Francia (0,4% frente al 0,7%), España (2,4% frente al 3,0%) e Italia (1,0% frente al 1,2%), mientras que repuntó ligeramente en Alemania (2,1% frente al 2,0%).