La cuenta corriente de México registró una mejora significativa al situarse en 1,60% del PIB en el cuarto trimestre de 2025, frente al 0,50% observado en el tercer trimestre del mismo año. Este avance refleja un fortalecimiento de la posición externa del país en la parte final de 2025.
El salto desde 0,50% a 1,60% del PIB sugiere una ampliación del superávit o una reducción del déficit en la cuenta corriente, lo que suele interpretarse como una menor dependencia del financiamiento externo o un mejor equilibrio entre exportaciones, importaciones, rentas y transferencias con el resto del mundo.
Los datos fueron actualizados el 25 de febrero de 2026, consolidando así la tendencia de cierre de año en el frente externo mexicano y proporcionando una referencia clave para el análisis de la sostenibilidad de la balanza de pagos y la estabilidad macroeconómica del país.