El índice de referencia KOSPI avanzó un 0,68% el martes y cerró en 6.743 puntos, rebotando respecto a la sesión anterior gracias al regreso tanto de los inversores minoristas como de los institucionales a la renta variable coreana. El comportamiento de los valores de gran capitalización fue mixto: SK hynix ganó un 0,42%, Hyundai Motor subió un 1,69%, KB Financial Group avanzó un 2,02% y Kia Corporation sumó un 2,59%, mientras que Samsung Electronics terminó sin cambios. En contraste, SK Square cayó un 1,49% y LG Energy Solution retrocedió un 3,45%.
Los participantes del mercado se centraron en la próxima publicación de resultados de Nvidia para obtener orientación sobre las perspectivas de las inversiones relacionadas con la IA, incluso cuando las persistentes dudas sobre la rentabilidad del gasto en IA siguieron presionando a los valores tecnológicos. Los inversores extranjeros se mantuvieron como vendedores netos, deshaciéndose de acciones coreanas por un valor de 3,82 billones de KRW, mientras que los inversores individuales y las instituciones fueron compradores netos, con compras por 1,0 billón y 1,17 billones de KRW, respectivamente.
En general, el sentimiento se vio contenido por las continuas tensiones geopolíticas en Oriente Medio y la incertidumbre en torno a la trayectoria de la política monetaria de Estados Unidos, a la espera de las declaraciones del gobernador de la Fed Kevin Warsh previstas para el simposio de Jackson Hole el viernes.